miércoles, 30 de abril de 2014

El 1% de la población de España cada vez está más cerca de acumular el 10% de la riqueza total del Estado.

El 1% de los ciudadanos más ricos de la mayoría de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) acumulan cada vez un porcentaje mayor de la renta total, según un estudio publicado este miércoles por esa organización, en la que está España. De hecho, el informe confirma que en nuestro caso, ese puñado de privilegiados más adinerados posee el 8,2% de la riqueza del Estado.
La proporción es la misma que en otros países como Francia, y aunque el incremento en los últimos años ha sido menor que en otros estados, es preocupante para el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, quien destacó en un comunicado la importancia de que "los mayores asalariados paguen una parte justa de los impuestos" porque "sin una acción política coordinada, la brecha entre ricos y probablemente crecerá todavía más en los próximos años".
Según el informe, en el conjunto de los principales países de la OCDE los ciudadanos más ricos han pasado de acaparar el 6,5% de la renta total en 1981 al 9,7% en 2010-2012.
Especialmente relevante ha sido la subida en Estados Unidos, donde el 1% más rico acaparaba en 2012 el 19,3% del total de la renta, frente al 8,2% de 1981, mientras que en Reino Unido ha subido del 6,7% al 12,9%. De hecho, la OCDE apunta que incluso en países donde existe tradición de una distribución más igualitaria de los ingresos, como Finlandia, Noruega o Suecia, la proporción de renta en manos de ese 1% ha aumentado un 70%, hasta alcanzar alrededor del 7% y 8% del total.

Parte desproporcionada del crecimiento

Por el contraste, los más ricos vieron incrementar mucho menos su proporción de renta respecto al total en algunos países europeos continentales, como Francia (del 7,6% al 8,1%), Países Bajos (del 5,9% al 6,3%) y España.
La OCDE destaca que esta proporción ha aumentado en la mayoría de los países miembros en las últimas tres décadas como consecuencia de que ese 1% ha acaparado una parte "desproporcionada" del crecimiento general de los ingresos en este periodo, por ejemplo un 37,3% en Canadá y un 46,9% en Estados Unidos.
En el caso de España, el 1% más ricos acaparó el 10,1% del crecimiento de la renta entre 1975 y 2007, mientras que la población comprendida entre el 1% y 10% más rica se quedó con el 20,1% de ese incremento.
El resto de la población acaparó el 69,8% del incremento de la renta, uno de los porcentajes más altos junto con Dinamarca (89,8%), Portugal (75,1%) o Suecia (71,8%) y que contrasta con el 18,1% de Estados Unidos.
En este contexto, la OCDE señala que la renta de los hogares más pobres no ha mantenido el mismo crecimiento que la general y no se encuentra en situación mucho mejor de lo que estaba a mediados de los 80.

Europa desestima el recurso para reducir las operaciones especulativas y conseguir que los bancos contribuyan más a sostener los ingresos públicos.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha desestimado este miércoles el recurso de Reino Unido contra la decisión por la que se autorizó a 11 Estados miembros ─entre ellos España, Alemania, Francia e Italia─ a poner en marcha una tasa a las transacciones financieras internacionales. El fallo estima que las alegaciones de Londres se refieren a la forma que tendrá la tasa, sobre lo que todavía no hay acuerdo.
El objetivo de esta iniciativa es reducir las operaciones especulativas y hacer que la banca contribuya de forma equitativa a los ingresos públicos.

Bruselas calcula que la tasa aplicada en 11 países permitiría recaudar, si se aplicara a todos los instrumentos, entre 30.000 y 35.000 millones de euros al año, de los cuales alrededor de 5.000 millones en España. Pero la U.E demuestra una vez más que tiene controlado al Tribunal de Justicia para que no dicte ninguna sentencia que pueda suponer esfuerzos fiscales a las entidades bancarias.

Siguen con la idea esencial de que los esfuerzos los hagan los desempleados y los mileuristas mientras que los banqueros pueden triplicar beneficios sin contribuir en mayor escala al fisco de sus respectivos países.

Londres alegaba en su demanda que la adopción de la denominada tasa Tobin por parte de estos 11 países "produce efectos extraterritoriales" e "impondrá gastos a los Estados miembros no participantes". De hecho, los Estados miembros participantes decidieron iniciar una cooperación reforzada para sortear el veto de Reino Unido, pero todavía siguen negociando sobre la definición de la tasa.
En su sentencia de este miércoles, el Tribunal de Justicia constata que la decisión impugnada por Londres, adoptada por el Ecofin en enero de 2013, "se limita a autorizar el establecimiento de una cooperación reforzada, sin contener ningún elemento sustancial sobre la propia tasa".
Los elementos de la futura tasa que rebate Reino Unido "no son en modo alguno elementos constitutivos de la decisión impugnada" y sólo están en las propuestas de la Comisión, que todavía no han sido aprobadas.
"En estas circunstancias, el Tribunal de Justicia considera que las dos alegaciones del Reino Unido se refieren a elementos de una eventual tasa a las transacciones financieras y no a la autorización de establecer una cooperación reforzada, de modo que no cabe acogerlas y el recurso debe desestimarse", concluye el fallo.
El comisario de Fiscalidad, Algirdas Semeta, ha celebrado el fallo del Tribunal de Justicia y ha dicho que espera que dé "un ímpetu añadido a los 11 Estados miembros en sus negociaciones sobre la tasa a las transaciones financieras". Semeta ha sostenido que la propuesta de la Comisión "no tendrá ningún impacto negativo en los Estados miembros que no participen".

Lejos del acuerdo anunciado por Guindos

La tasa a las transacciones financieras volverá a discutirse en el Ecofin del próximo martes 6 de mayo, pero los 11 países participantes todavía están lejos del acuerdo que el ministro de Economía, Luis de Guindos, anunció el pasado 2 de abril en Atenas, según han informado este miércoles fuentes diplomáticas.
Los ministros de los 11 países ─ España, Alemania, Francia, Italia, Portugal, Grecia, Eslovenia, Austria, Bélgica, Estonia, Eslovaquia ─ expondrán durante el Ecofin al resto de Estados miembros el estado de las negociaciones e intentarán hacer pública una declaración conjunta, a tiempo para las elecciones a la Eurocámara del 25 de mayo, en la que detallen los puntos sobre los que ya hay consenso.
Sin embargo, todavía no hay consenso sobre el contenido de esta declaraión, aunque tampoco un "desacuerdo frontal" entre los 11 países, de acuerdo con las fuentes consultadas. Las delegaciones participantes coinciden en acelerar el calendario ─aunque no está claro que se vayan a fijar plazos─ y en introducir la tasa por etapas, aunque todavía no hay acuerdo sobre lo que hay que gravar primero.
Guindos explicó en Atenas que la tasa sólo se aplicaría en un primer momento a las transacciones en acciones, tanto en el mercado al contado como en el mercado de derivados. Además, dijo que había acuerdo en que las transacciones se gravarían de acuerdo con el principio del lugar de emisión, con algunas excepciones en las que se aplicaría el principio del lugar de residencia.

La banca multiplica sus benficios mientras que Rajoy pide esfuerzos a los desempleados y a los mileuristas.

¿ Con estos datos tan positivos  será verdad que la banca no puede hacer esfuerzos y reducir sus intereses hipotecarios, permitir la dación en pago, dar crédito a los jóvenes emprendedores y contribuir más al fisco con?

¿O será que los banqueros sobornan a los políticos del pp y del psoe para que no hagan reformas que les puedan suponer esfuerzos?

Está claro que para Rajoy es más sencillo pedir esfuerzos al pueblo subiendo el Iva, el precio del transporte público, de la gasolina, de las tasas universitarias e imponer el copago sanitario antes que subir  a la banca los impuestos por su actividad mercantil.

En definitiva Rajoy sube los impuestos a los humildes y se los baja a los ricos y poderosos. Permite jubilaciones vitalicias millonarias a ministros, banqueros y hasta al desgraciado del ex presidente de la Sgae. Que fácil sería prohibir las jubilaciones millonarias, reducir los intereses bancarios y fomentar la contratación laboral con deducciones de impuestos a los empresarios honrados que quieran emprender un negocio o implementar el que ya tienen.

De esta manera los que se quejarían serían los banqueros, ya me gustaría que fueron los banqueros y los ricos quienes se quejasen de que tienen que hacer esfuerzos. Esos nunca se quejan, al igual que los militares están bien calladitos, con los fachas gobernando España están muy contentos.

Cada día son más ricos y pueden disfrutar de que los precios no suben, ¿cómo van a subir los precios si el 80 por ciento de la población no puede pagar ni la factura de la luz?

La banca española vale hoy en Bolsa casi un 12% más que cuando comenzó en año. En apenas cuatro meses, su capitalización ha pasado de 174.413 a 197.827 millones de euros. Si se toma como referencia el dato de finales de 2011, cuando Rajoy accedió al poder, la revalorización es espectacular: nada menos que del 43%.
La buena marcha de la banca contrasta con otros indicadores que no acaban de reflejar la recuperación de la que habla el Gobierno; entre ellos, los de empleo. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA), conocida ayer, durante el primer trimestre de 2014 se destruyeron 184.600 puestos de trabajo, a razón de 2.000 diarios.
El reforzamiento de la banca que refleja su evolución en Bolsa no ha supuesto, al menos de momento, la deseada vuelta del crédito. Los datos del Banco de España correspondientes a febrero muestran una caída del 4,5% en términos interanuales de la financiación a las familias y a las empresas, que lleva cinco años bajo mínimos.

 Precisamente la necesidad de garantizar la recuperación del crédito, imprescindible para que la economía pueda funcionar, fue uno de los principales argumentos con los que se intentó justificar el rescate bancario, que ya ha costado 100.000 millones de euros de dinero público, según la estimación más reciente del Tribunal de Cuentas.
Santander ha engordado su capitalización bursátil un 49% desde finales de 2011
De las seis grandes entidades, la que experimentó una mayor revalorización en los cuatro primeros meses del año fue el Popular (27%), seguida del Sabadell (23%) y de Caixabank (22%). Bankia subió un 15% y el Santander un 11%, mientras que BBVA vale ahora prácticamente lo mismo que al cierre de 2013 (+1,8%). Respecto a 2011, el Santander ha engordado un 49%, hasta colocar su capitalización bursátil en 82.996 millones; el BBVA, un 38% (52.743); Caixabank, un 49% (23.955); el Popular, un 57% (11.435); el Sabadell, un 59% (9.889), y Bankia, después del fuerte proceso de ajuste al que se ha sometido, un 125% (16.769).
La mayoría de estos bancos han tenido una participación muy activa en la reestructuración del sector y se han hecho cargo de entidades con problemas, en algunos casos previa garantía del Estado de asumir pérdidas inesperadas. BBVA se ha quedado con Unim y parte de Mare Nostrum; el Sabadell, la CAM, y Caixabank, seis cajas pequeñas y el Banco de Valencia. Paralelamente, Santander ha absorbido su segunda marca, Banesto, y el Popular ha hecho lo propio con el Banco Pastor.
La digestión de estos procesos, en general, ha sido rápida, como demuestran los resultados de la banca, que en 2013 volvió a los números negros, después de rematar su proceso de recapitalización. Tras perder 2.825 millones de euros en 2012, los grupos que operan en España ganaron el año pasado 7.274 millones.
En el primer trimestre de 2014, pese a que al conjunto de los ciudadanos no les llega la recuperación, todo apunta a que los datos será aún mejores. Bankia obtuvo 250 millones de euros de beneficios, un 17,4% más que en el mismo periodo de 2013, Sabadell anunció unas ganancias de 81,2 millones, con un alza del 58,8%, y el Santander ganó 1.303 millones, con un aumento del 8%.

 Este miércoles se han publicado los resultados de BBVA, que ganó 624 millones (un 64% menos por la ausencia de los ingresos extraordinarios), y los del Popular, que tuvo un beneficio de 63 millones (tras realizar provisiones por 385 millones).

Los delitos que cometen los ricos no crean alarma social pero son mucho más dañinos para la sociedad que los que cometen los pobres.


Siempre me he preguntado porque los empresarios, banqueros y políticos de familia rica son más propensos a ser corruptos que los que provienen de clase media o de familias con pocos recursos económicos.

Me imaginaba que el tener una posición acomodada les conduciría a tener menos necesidad de defraudar y por ende cometerían menos delitos fiscales que los que provienen de estamentos más humildes.

Pero ocurre lo contrario, la codicia y la avaricia de los ricos les conduce a no conformarse con su sueldo y sienten la imperiosa necesidad para defraudar. Dado que con con su sueldo no son capaces de comprar todo lo que necesitan para sentirse bien.

Mientras que las personas de familia humilde al no haber disfrutado del lujo no experimentan tan a menudo esa necesidad de defraudar para llevar una vida llena de lujos y excentricidades.

Así se explica que los políticos del pp y del psoe sean más corruptos que los de Izquierda Unida y Upyd. Mientras que para ingresar en las filas de la tiranía del bipartidismo tienes que ser rico o tener contactos, en los demás partidos entra gente de clase media o baja con ganas de cambiar las cosas hacia un modelo político más justo donde sea real aquello de la igualdad de oportunidades.

Estos políticos no suelen demostrar  esa necesidad de llevar una vida de opulencia, avaricia y codicia como la que experimentan los tiranos de los dos partidos mayoritarios. Los que defienden a los tiranos argumentan que como son mayoría es normal que haya más casos de corrupción que en partidos con menos cuota de poder.

Este argumento es verdad, y yo lo comparto, pero creo que también influye que los ricos siempre quieren más, y no se conforman con los sueldos que tienen, mientras que para una persona humilde el sueldo de un político o de un banquero es un buen sueldo. No experimenta tan habitualmente la necesidad de recurrir a la corrupción para llevar un nivel de vida más alto.

Un estudio realizado en la universidad de Berkeley que parece demostrar que cuanto más rico se es, existe una mayor tendencia a saltarse la ley; a ser más ladrón, más insolidario, a considerar que todo te pertenece, que las normas elementales de convivencia no te afectan. Esa es, por otra parte, la percepción que la mayoría tenemos y en la que nos reafirmamos todos los días.

 Lo cierto es que a pesar de la propaganda con la que nos bombardean, los ricos delinquen más que los pobres. Los ricos delinquen porque consideran que el mundo es suyo y que pueden hacer exactamente lo que quieran: desde saltarse las normas de tráfico a robar; desde mentir para sacar provecho a comerse los caramelos de unos niños. Por una parte su riqueza les proporciona no sólo sensación de invulnerabilidad, con razón, sino también un cierto “desapego ético” respecto a la norma.

Los ricos suelen pensar que si una norma coarta alguno de sus comportamientos es la norma la que está mal, no su comportamiento. De ahí que los ricos que comenten, por ejemplo, fraude fiscal, no sientan ningún tipo de vergüenza ni de culpabilidad.
Este video permite jugar a hacer comparaciones entre lo que en él se va mostrando y las situaciones que vivimos en España. Desde la persona inmensamente privilegiada que delinque porque nunca parece tener bastante, como Urdangarín, hasta todos esos ricos que conducen sus coches convencidos de que a ellos no les aplican las mismas normas de tráfico que a los demás, tipo Esperanza Aguirrre y tantos otros.

Desde personas con mucho dinero, como Lucía Figar, capaz de quitar el cheque guardería a miles de familias que lo necesitan con una mano al tiempo que se adjudica para sí los 1100 euros con la otra, hasta tantos y tantos empresarios capaces de saltarse todas las leyes por algo que a priori parecería que no merece la pena.
El experimento intenta explicar cómo la mente de los ricos, así como todas nuestras referencias sobre lo que es bueno o malo, así como la percepción que tenemos de nosotros mismos, está condicionada por la riqueza. Los ricos piensan que se lo merecen todo y los pobres piensan que es así, que la gente que es rica es porque se lo ha ganado. Hay todo un sistema cultural que configura nuestra manera de pensar para que no nos demos cuenta de que las cartas están marcadas desde el principio.

 No es extraño que muchos medios de comunicación norteamericanos reaccionaran de manera virulenta ante este sencillo estudio que parece tan obvio. Son las condiciones materiales las que determinan la conciencia, tanto la individual como la social, así que es normal que los ricos no se sientan nunca ni culpables ni avergonzados y que tiendan a pensar que todo les está permitido.

Para empezar las leyes tienen a considerar delito lo que hacen los pobres, no lo que hacen los ricos, hasta el punto de que ser pobre en sí mismo ha sido considerado históricamente algo sospechoso, casi un delito cuando no un delito directamente (algo que ahora de nuevo está comenzando a suceder).

Además, los delitos que cometen los ricos más a menudo están menos penalizados que los que cometen los pobres. Lo vemos cada día. Está más penado y hay más posibilidades de ir a la cárcel robar una cartera que por robar 100 millones de euros; está mucho más penado practicar el timo de la estampita en la calle que estafar con preferentes en un banco.

 Y por último, si por las razones que sea, el rico se ve en el trance de ir a la cárcel, es mucho más probable que le indulten a él y no al pobre. Al mismo tiempo, los delitos que cometen más a menudo los ricos se supone que no generan alarma –aunque tengan un enorme coste social, aunque nos alarmemos muchísimo– mientras que el sistema tiene mecanismos de sobra para generar alarma respecto a los comportamientos de los pobres, aunque estos sean mil veces menos dañinos desde todos los puntos de vista.

Esto es trasladable a todos los campos sociales, especialmente al campo de las relaciones laborales donde los ricos van a torcer todas las normas para beneficiarse, porque como hemos podido de sobra comprobar –y en contra de lo que a veces se piensa– los ricos nunca tienen bastante. No hay cantidad pequeña por la que no merezca la pena cometer un delito, un fraude o un engaño.

 Nos asombramos a veces al ver a una persona muy rica que, lejos de conformarse con su situación de privilegio, se arriesga para ganar aún más dinero y nos preguntamos: ¿no tenía bastante? No, nunca es bastante. No quieren el dinero para vivir mejor porque llega un momento en que puede ser difícil vivir mejor; la riqueza se convierte en un fin en sí mismo.
Puesto que todas las normas legales y sociales están hechas para favorecer a los ricos frente a los pobres, es normal que aquellos tengan sensación de invulnerabilidad. Esta manera de ser permanentemente favorecidos les hace convencerse también de que las normas que les estorban son mucho menos importantes, de mucho menos obligado cumplimiento, que aquellas que les favorecen, que éstas sí nos obligan férreamente a todos.

 Es decir, los ricos –y con ellos una parte de la sociedad– piensan, por ejemplo, que la defensa de la propiedad privada a ultranza es una norma básica, que en ningún caso puede violentarse o debilitarse, un pilar de la sociedad;  pero que, en cambio, saltarse las leyes que les obligan a pagar impuestos es un delito menor que la mayoría comete (o lo intenta) y justifica. A esta tarea contribuyen, naturalmente, todos los medios de comunicación, que encuentran mucho menos grave y/o peligroso que Berlusconi haya defraudado a la hacienda de su país 7 millones de euros, o que el PP lleve años defraudando al fisco con una contabilidad falsa, que el hecho de que una Consejera de Vivienda se salte una lista de espera para dar techo a gente que está sin él.

Las consecuencias son obvias: este es un sistema que culturalmente premia y favorece la desigualdad así como oculta sus causas. Al mismo tiempo justifica y naturaliza esa desigualdad hasta el punto de insertarla como un pilar de la subjetividad, tanto de ricos como de pobres. Pero es también un sistema que permanentemente cambia las reglas lo que haga falta, y con ello todas las justificaciones pertinentes, para que aquellas favorezcan a los que más tienen; que tuerce las leyes lo que haya que torcerlas para que los delitos, sean cuales sean, de los ricos sean mucho menos castigados que los delitos que los pobres son propensos a cometer.

 Siempre ha sido así, desde luego. No hace mucho todavía se castigaba con la horca robar un pedazo de pan, mientras que robar a los pobres no se ha considerado nunca siquiera un delito punible. Cómo va a serlo si es la base misma del capitalismo.
Desigualdad es lo mismo que injusticia. No hay una desigualdad “natural” o neutral o producto de la mala suerte o de circunstancias adversas, evitables o no, como sostienen los liberales. La desigualdad requiere un concienzudo –y casi siempre opaco– trabajo de injusticia para poder desarrollarse: injusticia legislativa, injusticia económica, injusticia política etc., que dan como resultado exactamente lo buscado: desigualdad radical.

Las políticas de la Troika disparan los trastornos y enfermedades mentales.


Los expertos en salud mental denuncian la falta de apoyo público a este sector sanitario y piden medidas con las que mejorar la atención a los enfermos y prevenir enfermedades mentales más graves por la deficiencia actual del servicio.

La crisis ha hecho crecer en un 20% el número de personas afectadas por enfermedades mentales, al tiempo que ha disminuido el presupuesto dedicado a Sanidad, según la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES). El ministerio dirigido por Ana Mato ha sido el que más ha visto reducido su presupuesto, con un descenso de un 6,4%, aunque no hay cifras exactas sobre las partidas dedicadas a atender la salud mental.
El pasado fin de semana se reunieron en Madrid unos 70 profesionales del sector en la Jornada en Defensa de la Salud Mental Pública, con el fin de construir medios para combatir "el deterioro progresivo de las prestaciones de la salud mental" y  poner remedio a "la reducción de los servicios y prestaciones públicas, y la privatización de la atención a las necesidades sanitarias".
"Muchos centros de salud mental están siendo absorbidos o directamente han desaparecido.

Muchos centros de salud mental, muy necesarios, están siendo absorbidos por los hospitales generales o directamente están desapareciendo" afirma una participante, psicóloga clínica infantil miembro de la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN), que prefiere que no se mencione su nombre. "Se está prostituyendo el sistema. Todo por la pela".

Las asociaciones relacionadas con este sector, entre ellas AEN y FEAFES, señalan que con estos recortes se pierde en prevención, rehabilitación y reinserción. "Ya lo dijo la OMS: sin salud mental no hay salud. Y es que tienen mayor riesgo de enfermar aquellas personas que estén enfermas mentalmente" afirma la psicóloga clínica infantil.
Han aumentado algunos trastornos menores, como la depresión o la ansiedad, que pueden agravarse"
El perfil de personas que más acuden a los centros de salud con patologías como depresión, ansiedad o crisis existenciales desde que estallara la crisis son jóvenes que no encuentran trabajo y mayores de 55 años que han perdido su empleo, según el Servicio de Salud Mental del Hospital Provincial de Toledo.
Los jóvenes que no encuentran trabajo y los mayores de 55 años que pierden el trabajo, los que más acuden a los centros de salud Por ejemplo, entre 2006 y 2010 han aumentado un 19,4%  los casos de depresión; un 8,4% los de ansiedad y un 4,6% los casos de dependencia al alcohol, según un estudio del Institut Universitari d'Investigació en Ciències de la Salut (IUNICS), de la Universidad de las Illes Balears.
La conclusión a la que llega este estudio es que, sobre todo entre las familias que experimentan dificultades para conseguir empleo y hacer frente a pagos de hipoteca, la crisis ha aumentado significativamente la frecuencia de los trastornos de salud mental y abuso de alcohol entre los asistentes de atención primaria en España. De igual forma, las personas que descienden de clase social, así como las paradas, son las que tienen mayores niveles de depresión, según un estudio de la Universidad de Granada llamado Efectos de la crisis económica sobre la población española.

Prevenir antes que curar

El estudio considera "conveniente crear programas de intervención para aquellas personas afectadas y programas de prevención para evitar el deterioro de salud mental en el colectivo de riesgo, es decir, aquellos que presenten alta probabilidad de sufrir estas consecuencias".
Tienen mayor riesgo de depresión los desempleados y los que bajan de clase social
El presidente de FEAFES señala que con cuatro medidas se mejoraría la atención e incluso se reducirían  futuros costes: "Crear un programa individualizado de atención al paciente, informar a las familias a través de un programa psicoterapéutico, realizar ayudas a domicilio y mejorar las unidades de salud mental".
En 2006, FEAFES realizó otro informe con el Ministerio de Salud y Consumo denominado Investigación sobre la atención en salud mental desde el punto de vista de sus usuarios. En él los entrevistados, usuarios de la sanidad pública, expresan quejas en relación con las listas de espera y demoras en ser recibido en las consultas, el tiempo insuficiente en las consultas y la rotación del personal. 

Crisis y reducción de presupuestos

El presupuesto del Ministerio de Sanidad para 2014 es de 1.907 millones de euros, un 35,6% menos que el año anterior, cuando se adjudicaron 2.970 millones. Pero el Gobierno matizó que ese acusado descenso se debe a que las cuentas de 2013 incluían una partida extraordinaria de 1.034 millones para pagar la deuda generada por el "impago" de las cuotas a la Seguridad Social de cuidadores no profesionales en dependencia.
Los recortes han reducido en 53.000 el número de trabajadores sanitarios en un plazo de dos años
Por ello, el descenso del 35,6 % no es real, dado que la citada partida de más mil millones sólo se destinó al pago de esas deudas, generadas entre los años 2007 y 2011.
Eso sí, la partida de Sanidad ha disminuido continuamente desde 2011. En aquel año fue de 2.674 millones de euros, 767 millones más que en este año.
Los recortes han llevado consigo la creación de una Marea Blanca de protestas callejeras y una ola de indignación en el sector sanitario. Comisiones Obreras señaló en un documento publicado en el último diciembre que los recortes han provocado la disminución en 53.000 del número de trabajadores sanitarios en sólo dos años, al tiempo que ha supuesto el fin de la universalidad del Sistema Nacional de Salud.

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Las consecuencias debastadoras de las políticas neoliberales europeas conducen al desempleo masivo y a las enfermedades mentales.


Estados Unidos es conocido como el país de las libertades para una gran mayoría pero pocos tienen en cuenta que en dicho país se producen torturas a diario en Guantánamo y muchas otras cárceles.

 Por si esto fuera poco se permiten el lujo de dar lecciones de ética a otros países que consideran menos avanzados como Rusia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina o Nicaragua.

 Pues bien, en todos estos países el ordenamiento jurídico prohíbe la pena de muerte y se cumple a rajatabla. Los jueces no sentencian a la pena de muerte a nadie, por más execrable que sea el delito cometido.

 Creo que el señor Obama debería de dar menos lecciones de civismo a los gobiernos que no siguen a ultranza las políticas neoliberales que condenan a casi la mitad de los jóvenes de Occidente al desempleo y por ende a la frustración y al desánimo por haber invertido tantos años, tantos esfuerzos y tanto dinero en una educación que no sirve para nada, al menos en lo que a encontrar trabajo se refiere.

 El sistema capitalista conduce a la mitad de la población a la más absoluta miseria, profesional y psicológicamente hablando.

 Millones de personas sufren depresión porque pasan los meses y los años y no encuentran trabajo. Gastan el poco dinero que tienen en pagar la gasolina o el transporte público para acudir a entrevistas de trabajo donde un tipo casposo sentado en una mesa con más de 50 curriculums de otros aspirantes al puesto les dice que mañana le llamarán para incorporarse al trabajo. Pero mañana llega y ese señor casposo no te llama.

 Es el timo de la estampita, a los pocos días decides llamar para ver que sucedió y el tipo casposo te dice que debido a la actual situación que atraviesa el país no pueden contratar más que a una persona y tu no has sido el elegido. Sólo te queda regresar a casa y esperar a que en una nueva entrevista te vuelvan a decir lo mismo.



Pasan los meses y acumulas gastos y más gastos en acudir a entrevistas donde pasas un mal rato y nadie te contrata. El autobús es caro, el metro más aún. Si vas en coche tienes que pagar parkin o te expones a una multa de 90 euros por no pagar la zona azul.

 Pagas 100 de luz, se te estropea el váter y tienes que pagar 70 euros a un fontanero. Es entonces cuando te preguntas, ¿para que cojones he estudiado una carrera, he estudiado dos masters y he perdido mi tiempo en acudir a cursos de formación que no me sirven para encontrar trabajo alguno.

 En ocasiones estás demasiado cualificado para el puesto de trabajo, en ocasiones te falta experiencia. ¿Pero como cojones vas a tener experiencia laboral si en los países donde imperan las políticas neoliberales no te contrata ni dios?.

 Todo es un cúmulo de despropósitos. Llega un momento que estallas, decides salir a la calle y sumarte a los miles de manifestantes que piden reformas para que las políticas neoliberales tornen hacia otras más sociales, donde el gobierno y las entidades bancarias se sienten a negociar la bajada de intereses hipotecarios, la dación en pago, las ayudas a jóvenes emprendedores y la accesibilidad al crédito.

 Sólo por acudir a estas manifestaciones te llaman rojo, comunista, perro flauta, y te dicen que eres una basura que no quieres trabajar, que hay trabajo para todo el que se esfuerza y el que no lo tiene es porque no lo busca en donde debe.

 Entonces llega el momento en que te cagas en Dios y en esos hijos de puta que no paran de insultarte, de decirte que no vales para trabajar y de que eres un rojo de mierda.

 Llega ese momento en que ya no puedes esperar nada de los políticos de la tiranía del bipartidismo, ni de los banqueros que seguirán triplicando sus ganancias año tras año sin realizar las reformas que permitirían crear empleo a corto plazo.

 En ese momento de desazón y frustración decides quemar un contenedor, pintar una sucursal bancaria o tirar una piedra contra la misma.
En ese instante te detiene un policía, te lleva a comisaría donde te insulta, te humilla, te veja y después de meterte en el calabozo no te deja salir siquiera para orinar. Después de cuatro horas te abre la jodida celda donde te tiene prisionero como si fueras un puto nazi que has degollado a un inmigrante para darte un bocadillo con una loncha de queso y una de jamón de york.

 Las lonchas son tan finas que se rompen al contacto con los dedos. Te dice secamente:

 Aquí tienes rojo de mierda, la próxima vez se más consecuente antes de unirte a los putos comunistas perro flautas que quieren destrozar nuestra España.

 Si le insultas te pegará  y te escupirá, si te callas te seguirá insultando hasta que te termines el bocadillo donde probablemente haya escupido antes de entregártelo.


Cuando termines te cerrará la puerta y ya no le verás hasta el día siguiente, cuando otro cabrón que te tome las huellas dactilares como si fueras un terrorista y te llevará a los juzgados de instrucción.

 Allí un juez de derechas te preguntará si perteneces a grupo terrorista o si eres comunista. Te mirará de arriba a abajo como si fueras un leproso y después te enviarán a la cárcel aplicándote la ley antiterrorista si eres vasco o si encuentran alguna prenda de ropa o algún comentario en internet en el que hayas empleado lenguaje violenta contra alguna institución del Estado.

 Pasas unos meses en una prisión preguntándote porque te encierran a ti cuando a los políticos y banqueros corruptos que son los principales culpables de que este sistema neoliberal lleve a la ruina a sus ciudadanos ni tan siquiera se les imputa.

 Piensas también en el neo nazi que vive en tu calle y al que has visto pegar a inmigrantes, insultar y mofarse de discapacitados y de personas con sobrepeso, y te preguntas porque nunca ha sido imputado pese a las numerosas denuncias por lesiones que se le han impuesto.



Un compañero de celda con quien decides compartir tu frustración por vivir en un país opresor donde no hay oportunidades más que para los hijos de papa y para los superdotados te explica que los banqueros corruptos no entran en la cárcel porque pagan la fianza que tu jamás podrías pagar, y que el neo nazi no entra en la cárcel porque es hijo de un alto cargo del ejército y los jueces no tienen huevos a procesar a los hijos de militares.

 Después de sufrir el maltrato, el menosprecio y la humillación de los funcionarios de prisiones sales de la cárcel y te topas con la triste realidad de que nada a cambiado ni nada va a cambiar mientras continúe la tiranía del bipartidismo.

 Seguirán diciendo que sólo ellos pueden conseguir que el país salga de la crisis, y tú seguirás buscando trabajo sin encontrarlo, con una gran multa que pagar por la sentencia desmesurada que te impusieron y con la  dificultad añadida de contar con antecedentes penales.







 

Torturas en Guantánamo, inyecciones letales y desempleo generalizado en Estados Unidos y en la U.E



Estados Unidos es conocido como el país de las libertades para una gran mayoría pero pocos tienen en cuenta que en dicho país se producen torturas a diario en Guantánamo y muchas otras cárceles.

Por si esto fuera poco se permiten el lujo de dar lecciones de ética a otros países que consideran menos avanzados como Rusia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina o Nicaragua.

Pues bien, en todos estos países el ordenamiento jurídico prohíbe la pena de muerte y se cumple a rajatabla. Los jueces no sentencian a la pena de muerte a nadie, por más execrable que sea el delito cometido.

Y claro que el trabajo está mal pagado y que hay inflación en los citados países, pero es que hace ocho años eran países tercermundistas y actualmente en muchas facetas están por encima de Usa y de España, en educación y sanidad pública sin ir más lejos. Y de las cifras de desempleo mejor no hablemos porque me da un infarto sólo de pretender comparar las de España con las de Venezuela.

Los neoliberales saldrán con lo de siempre, que el salario mínimo en Venezuela es más bajo que en España y por eso hay mucha más contratación. Pues es mejor que bajen los sueldos y que haya trabajo para todos antes que gastarse el poco dinero que se tiene en ir de un lado a otro, de entrevista de trabajo en entrevista de trabajo cosechando noes por respuesta.

Creo que el señor Obama debería de dar menos lecciones de civismo a los gobiernos que no siguen a ultranza las políticas neoliberales que condenan a casi la mitad de los jóvenes de Occidente al desempleo y por ende a la frustración y al desánimo por haber invertido tantos años, tantos esfuerzos y tanto dinero en una educación que no sirve para nada, al menos en lo que a encontrar trabajo se refiere.

El sistema capitalista conduce a la mitad de la población a la más absoluta miseria, profesional y psicológicamente hablando.

Millones de personas sufren depresión porque pasan los meses y los años y no encuentran trabajo. Gastan el poco dinero que tienen en pagar la gasolina o el transporte público para acudir a entrevistas de trabajo donde un tipo casposo sentado en una mesa con más de 50 hojas de vida de otros aspirantes al puesto les dice que mañana le llamarán para incorporarse al trabajo. Pero mañana llega y ese señor casposo no les llama.


 Ese es el sin vivir que atraviesan los jóvenes en Estados Unidos y en el resto de países que siguen a ultranza las sanguinarias políticas neoliberales sin sentarse a negociar con la banca para lograr mejores condiciones para el acceso al crédito, renegociación de las hipotecas y otros aspectos que son necesarios modificar para que la gente no siga perdiendo su vivienda y dando tumbos de empresa en empresa buscando un trabajo que nunca llega.

Las políticas de Usa y de la U.E conducen a estar hipotecado de por vida, a no tener trabajo en la mayoría de ocasiones y a ser becario durante diez años en el mejor de los casos.

¿Ese es el sistema qué nos han vendido cómo el único posible y viable?

¿No se pueden sentar a negociar con los banqueros las reformas qué pide la sociedad?

¿No existen reformas políticas capaces de suplir las temibles fallas que el sistema neoliberal demuestra desde 2008?

Si estos es así sólo me queda claro una cosa, este sistema es una puta mierda porque condena a la mayoría a una vida de sufrimiento y agonía mientras un 20 por ciento de la población multiplica su dinero y disfruta de la deflación, de la miseria y de los problemas de la mayoría.

Sólo los niños de papá y los superdotados encuentran trabajos cualificados, el resto se tienen que conformar con trabajos de menor cualificación a la que poseen, a ser becarios de por vida o a ir de entrevista en entrevista recibiendo frases como las siguientes:

En unos días le llamamos para incorporarse a trabajar con nosotros( luego nunca te llaman)
 Desgraciadamente, no pasó el proceso de selección, siga intentándolo.
Actualmente no podemos contratar a nadie más, pero en unos meses la situación mejorara y no dude que le llamaremos para que se pueda incorporar(pasan los meses y jamás te llaman).

Este sistema que sólo quiere a los mejores y que deja sin oportunidades al 80 por ciento de los ciudadanos  es un sistema cercano a las doctrinas de Hitler, donde el pez grande se come al chico y donde no hay igualdad de oportunidades.

Está muy bien para los de arriba, pero llegará el momento en que los de abajo se cansen y se produzca una revolución. Como siempre los militares darán un golpe de Estado para instaurar un régimen fascista y los banqueros y los políticos corruptos se arrepentirán amargamente de no haber realizado las reformas sociales, económicas y políticas que le pedía la ciudadanía. Pero ya será muy tarde para lamentarse. Rodarán cabezas.

Mientras tanto, el gobierno de Obama sigue sin acometer reformas ni en lo económico ni en lo penal.

La mala aplicación de la inyección letal a un preso en EEUU le causa una muerte agónica, sufriendo un ataque al corazón de más de 40 minutos.

Según el diario local The Oklahoman, Clayton Lockett, de 38 años y condenado a la pena capital por el asesinato de una joven de 19 años en 1999, se retorció y jadeó cuando le fue administrada la inyección, que contenía una combinación de fármacos nunca usada previamente en el estado de Oklahoma, antes de morir.

Era la primera vez que se utilizaba el fármaco midazolam como parte de una inyección de tres componentes en Oklahoma y poco después de recibir la inyección, el preso empezó a sufrir convulsiones.
Una media hora después del inicio de la ejecución, el director del Departamento Correccional de Oklahoma, Robert Patton, anunció que se cancelaba, porque los medicamentos no estaban fluyendo por las venas del reo, pero a continuación Lockett fue declarado muerto por un ataque al corazón.
Tras este dramático hecho en Oklahoma (EE.UU.) obligó hoy a cancelar un segundo ajusticiamiento, en la que iba a ser la primera ejecución doble del país desde el año 2000.

Los estados están teniendo problemas para conseguir los componentes con los que se fabricaban las inyecciones letales convencionales Patton pidió entonces el aplazamiento hasta dentro de 14 días del otro ajusticiamiento previsto para hoy, que se esperaba que se produjera dos horas después del primero, el de Charles Warner, de 46 años declarado culpable por el asesinato de un bebé de 11 meses.
Iba a ser la primera ejecución doble en Estados Unidos en lo que va de siglo XXI, puesto que la última vez en que se ajustició a dos internos el mismo día fue el 9 de agosto de 2000 en Texas, y la primera en el estado de Oklahoma desde 1937.

Complicaciones con la pena de muerte

En los últimos meses, se han dado varios episodios de complicaciones en la aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos.
La mayoría de los 32 estados donde está en vigor la pena capital en la nación están teniendo problemas para conseguir los componentes con los que se fabricaban las inyecciones letales convencionales.
Ante este escenario, algunos estados están probando inyecciones letales con fórmulas alternativas y otros incluso han planteado el uso obligatorio de la silla eléctrica si no hay medicamentos disponibles.
Oklahoma cambió la ley que regula la aplicación de la pena de muerte a finales de marzo y permitió el uso de cinco diferentes combinaciones de medicamentos en la inyección letal, tras los problemas que se produjeron en sus primeras ejecuciones del año.

Oklahoma permitió en marzo el uso de cinco diferentes combinaciones de medicamentos
A principios de abril el estado informó a los abogados de los presos de que emplearía una inyección letal con el anestésico midazolam, el paralizante bromuro de pancuronio y cloruro de potasio, que detiene el ritmo cardíaco.

Lockett y Warner demandaron al estado por no haber recibido información sobre dónde había adquirido el estado los fármacos ni evidencias de que estos medicamentos fueran seguros.
El Tribunal Supremo de Oklahoma suspendió entonces las ejecuciones de ambos reos, aunque finalmente canceló su decisión.