lunes, 11 de julio de 2016

Una joven de 14 años muere quemada por vecinos tras cometer un crimen.


Cada vez ocurre más amenudo, en diversos países de América Latina se viene practicando desde varios años atrás una práctica humillante y vejatoria contra delincuentes aprehendidos infraganti.
Principalmente en Honduras y Guatemala se vienen realizando juntas vecinales para evitar delitos, sobre todo en poblaciones donde la policía no llega, o llega muy de vez en cuando. Esta práctica puede ser legal y justificada, el problema es que no se limitan a llamar a la policía sino que imparten la justicia que consideran oportuna.
A veces se queda en latigazos y golpizas de mayor o menor intensidad, pero desgraciadamente se está extendiendo la costumbre de rociar de gasolina al delincuente y prenderle fuego por un largo tiempo, a veces hasta la muerte. Como ocurrió con Esther.
Generalmente es el agraviado o el jefe de la junta vecinal quien decide el castigo y la intensidad y duración de este, pero en ocasiones la turba de vecinos es tal que la situación se les va de las manos y el escarmiento termina en un cruel asesinato.
Luego ya sabemos lo que ocurre, los más sádicos justifican sus acciones argumentando que el ojo por ojo es lo único que funciona para frenar el sicariato y las extorsiones. Y los arrepentidos se ponen a llorar, a pedir perdón y hasta van a misa a confesarse y a pedir perdón a diosito.
 Eso sí, unas semanas después vuelven a participar en la turba pidiendo la pena máxima para el delincuente aprehendido infraganti. La culpa por haber participado en tan exacrable crímen puede menos que la ira, el odio y los deseos de venganza contra el delincuente.
Después otro delincuente muerto y el arrepentimiento cada vez menor de los asistentes y participantes. Porque está demostrado que la violencia no sólo genera más violencia, sino que acaba con la hempatía de las personas, hasta el punto que poco a poco lo ven como algo cotidiano e intrínseco a su comunidad.
 En esas comarcas alejadas de las grandes urbes la repulsa por estos actos es cada vez menor. En un primer momento se pedía policía para frenar la criminalidad, ahora se tira la toalla y sólo se pide vendetta contra el delincuente.
Desgraciadamente esto no sólo ocurre en Guatemala y Honduras, países pobres con pocos recursos institucionales para erradicar la violencia. Si no que también sucede en naciones como Colombia, Perú o Venezuela, donde se dilapida el dinero en vehículos y armamento para policías en las grandes ciudades, al mismo ritmo que se limitan los recursos policiales en poblaciones rurales.
Es decir, todos los recursos del Estado para la seguridad de los centros financieros y residenciales donde hacen vida los ricos y los poderosos, y nada para los suburbios, los conos y las áreas rurales.
Así aumenta el sicariato y la extorsión en áreas marginales donde la policía ni se atreve a transitar. Y todo esto ante la impasividad de los gobernantes que con que haya seguridad en sus barrios se sientes felices y satisfechos de su gestión.
Lo peor de esta situación es que se repite constantemente y los medios de comunicación apenas lo comentan. Lo ven como algo común y cotidiano que carece de relevancia porque sucede en áreas marginales.
La culpa es de los gobiernos de estos países que no destinan recursos para paliar la delincuencia en zonas marginales.
Pero también de los países desarrollados que cooperan en materia cultural pero no en materia de seguridad ciudadana, cuando es mucho más necesario luchar contra la delincuencia que donar dinero para restaurar iglesias y centros turísticos.
De todos los asesinatos contra delincuentes el más violento y salvaje fue el que se cometió en Santa Rosa, Guatemala.
Esther Orozco Gómez, de 14 años, fue agredida y quemada viva por una turba que la acusó de dispararle a un conductor de moto taxi.

Para un grupo del municipio de Nueva Santa Rosa, Esther fue quién disparó el arma contra el piloto. A ella la capturaron, la arrastraron del pelo, la abofetearon, la patearon, le rociaron gasolina, arrojaron un cerrillo y entre el fuego “aplicaron su propia justicia”. Luego se dijo que quien mató al conductor fue otro joven, pero ya era demasiado tarde.
Esther está muerta y el asesino se mofa de los vecinos, de la policía y de la justicia. Un año después de estos hechos el asesino sigue libre y el caso está cerrado por la imposibilidad de encontrarle. Es decir, saben quien fue pero no le pueden detener porque no hay medios materiales ni personales para capturar a sicarios.
Son tantos los casos en los que la policía no haya a los asesinos que la gente trata de tomarse la justicia por su mano. Aunque en ocasiones se equivoquen de persona.
En el vídeo que circuló por la red aparecía un agente de la policía tratando de ayudarla; ella subiendo a la patrulla y en otra cayendo al suelo con el fuego envolviendo su cuerpo delgado. Detrás estaba un grupo de hombres identificados como pilotos de mototaxis.

 Julio Samayoa, uno de los médicos que la trató en el Hospital Regional de Cuilapa, explicó que la joven murió por una infección que surgió luego de que el tejido muerto se extendiera por sus extremidades, sus pulmones se llenaran de líquido y su corazón no resistiera, un shock séptico.

Cinco días resistió en el intensivo. Dos custodios policiales estuvieron cerca de ella porque fue abierta una investigación en su contra. Cuando estuvo consciente nunca habló de lo que le había pasado. Solo mencionaba que tenía hambre y que el cuerpo le dolía.

Habla la abuela

El 1 de diciembre, a las 3 de la tarde Gregorio Gutiérrez Lima, de 33 años, se bajó del mototaxi que conducía cuando escuchó un disparo. Bedelyn Esther Orozco Gómez de 14 años a toda prisa descendía de otro y corría para huir de una turba que intentaba lincharla por supuestamente atacar a un conductor. Gutiérrez fue quién roció de gasolina a la adolescente cuando supo del ataque contra su colega.

Cinco días antes, la joven salió de su casa en la colonia Ciudad Real, en la zona 12 de Villa Nueva. El 26 de noviembre fue la última vez que su familia la vio reír. Ese día salió con su hermano y su cuñada a comprar la ropa que a finales de año venderían en la costa sur del país.

A su abuela, Olga Gómez de Carrillo, le cuesta hablar de lo que pasó. Dice que su esposo no quiere que den ninguna información. Están tristes. Bedelyn tenía dos hermanos menores. Cuando uno de ellos escucha su nombre, se envuelve en una manta y se recuesta en el sillón. Se tapa la cara.

Su casa está llena de flores. En las ventanas, la puerta y las gradas al segundo nivel. De Carrillo se recuesta sobre la pared y recuerda: “Cuando vinieron de comprar la ropa, después de las cuatro y media sonó su celular. Yo lo único que oí fue que ella dijo ahorita acabo de venir, lo dijo toda afligida. Fue lo último que escuché de ella”.

Cuando Bedelyn fue retenida por la turba, momentos antes de ser quemada, según los medios de comunicación que reportaron el hecho, dijo que recibió una llamada desde la cárcel, donde un hombre la amenazaba con que mataría a su familia sino participaba en el atentado. El Ministerio Público confiscó su teléfono y rastrea las llamadas.

Su abuela relata que al llegar la hora en que acostumbraban irse a la iglesia, llamó a su nieta, pero ya no la vio. Mandó a sus hermanos a buscarla, pero no la encontraron. Cuando regresaron la madre de Bedelyn ya estaba allí. Preguntaron por ella y no tenían respuesta. El jueves por la mañana acudieron a la policía para denunciar su desaparición.

“Nosotros pidiéndole a Dios que no le pasara nada, que la guardara. Día lunes en la noche fue que me llamaron, me dijeron que había ingresado al hospital con quemaduras. Mi hija, cuando escuchó eso empezó a decir Díos mío que no sea lo que estoy pensando, peor si la mandaron a hacer algo y la quemaron. La noticia de una turba quemando a una adolescente en Santa Rosa ya se difundía por las radios con cobertura nacional.

¿Por qué estaba en Santa Rosa? “Saber qué pasó. Más que todo yo digo que en la escuela la contactaron, porque después ella tenía miedo de ir a estudiar, yo la tenía que ir a dejar y a traer. Estudiaba un colegio que se llama Fuente de Juventud, en primero básico. Pero nunca dijo por qué tenía miedo. A mi hija le decía que nos fuéramos a vivir lejos de aquí, lejos, pero no decía por qué”, señala.

Luego de enterarse de que su nieta falleció dijo que esperan que quién la agredió sea castigado. “Yo le pedía a Dios que el muchacho (el tuctuquero herido) no se muriera, para que dijera quién fue que le disparó. Y ya lo dijo. No fue mi nieta. Él declaró que no fue ella”, añade.

Pero el recuerdo y la imagen de lo que le sucedió no se borra de su mente. Todos lo vieron. “Es triste, es horrible, horrible ver como la sacaron en la prensa, en llamas, saber que la habían arrastrado del pelo, y que toda la gente pedía que la quemaran. Qué maldad. Mi muchachita”, aprieta los ojos y con la voz más baja dice: “Mi Bede… a mí hija le gustaba decirle periquita”. El 31 de diciembre cumpliría 15 años.

El nuevo sospechoso y el asesino de Bedelyn

El informe que los agentes de la Policía Nacional Civil redactaron cuando los hechos sucedieron, detalla que un menor de edad fue el responsable de atacar al piloto del mototaxi. El documento, poco científico, describe que “según la versión de curiosos, dos personas de sexo femenino, quienes se conducían como pasajeras fueron las responsables”.

Pero las primeras investigaciones del Ministerio Público descartan que Bedelyn Orozco Gómez disparara el arma. De acuerdo con el MP, el principal sospecho del ataque es un presunto pandillero, un menor de edad apodado El Iguana. Como pruebas tiene los relatos de testigos.

Gregorio Gutiérrez Lima, detenido por arrojarle gasolina a Bedelyn, fue enviado a prisión preventiva por el delito de intento de asesinato en circunstancias agravantes.

Micah, el asesino de policías blancos que actuó en Dallas.


Los tiroteos de Dallas están envueltos en un halo de misterio. Se dice que lo hizo un solo hombre, pero lo cierto es que hay tres sospechosos que portaban armas en el maletero de un Mercedes aparcado muy cerca de donde se produjo el tiroteo.

La policía entendió que no habían participado pero resulta difícil pensar que un solo sujeto puede matar a cinco personas y herir a siete más sin ser abatido. Esto ha ocurrido decenas de veces en colegios y universidades estadounidenses. Pero en plena calle y con tantas patrullas de policías en las proximidades resulta difícil de creer.

Se ha creado una nube de contrasentidos y de sentimientos encontrados en torno a este caso de gran magnitud. Están los que consideran que la brutalidad policial era desmesurada y que esto tenía que ocurrir y por otro lado abundan las voces que consideran que el ojo por ojo no resuelve los problemas sino que los agravan.

La segunda visión es más racional, pero el problema estriba en que muchas personas que condenan la muerte de los policías son firmes defensores de la pena de muerte. La mayoría son hombres blancos capitalistas, racistas y neo fascistas que dicen pena de muerte sí, pero sólo para negros y latinos que cometan delitos graves.

Si el asesino es un policía fascista de esos hijos de puta que van a votar a Donald Trump, que come hamburguesas, oye a Metallica y le huelen los sobacos a mierda podrida no pasa nada. Se le impone una pequeña condena y aquí paz y después gloria.

Si los policías asesinados hubieran sido los asesinos de Sterling y Castile(los afroamericanos asesinados por policías facistas) pocos llorarían su muerte. El problema es que los policías asesinados no habían cometido ningún delito y probablemente no eran racistas. Pagaron el precio de pertenecer a un cuerpo en el que hay mucha corrupción y bastante racismo.

Pero que paguen justos por pecadores es indignante, y más si pagan con la vida. Micah Johnson es un asesino, y el que pretenda justificarle por la repulsa que generó los asesinatos de los dos afroamericanos a manos de policías blancos es un radical descerebrado.

Los asesinatos son asesinatos los cometan blancos o los cometan negros. Y en este caso no hay legítima defensa y ni tan siquiera venganza, porque la venganza hubiera sido contra los policías asesinos, y no contra estos cinco pobres señores que nada tenían que ver en el asunto.

Micah es un fascista de tres al cuarto como los policías que mataron a Sterling y Castile. Quien le justifique se equivoca, y quien compre armas pensando que su vida estará más segura se equivoca también. Pero ya sabemos que a muchos americanos les gusta más las pistolas que las hamburguesas y que sus odios y frustraciones los resuelven a disparo limpio.

Luego le piden perdón a su dios de madera y se sienten limpios de espíritu, vaya joyitas, y luego los ateos somos los malos porque no creemos en dios.

¿Acaso su dios les dice que tienen que matar para hacer justicia, a caso su dios les pide que liberen su frustración con un tiro en la nuca?

 

Micah Xavier Johnson, de 25 años,  católico devoto y ex militar que participó en las misiones de la Otan en Afganistán, fue identificado por las autoridades como el francotirador en el tiroteo de Dallas, Texas, en el que murieron cinco policías y otros siete oficiales y dos civiles resultaron heridos.

La policía de Dallas confirmó esta información a través de un comunicado.

"Durante la búsqueda en la casa del sospechoso, los detectives encontraron materiales para fabricar bombas, chalecos antibalas, fusiles, municiones y un diario personal de tácticas de combate", señaló la policía.

El jefe de la policía de Dallas, David Brown, y el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jeh Johnson, indicaron que parece que el sujeto "había actuado solo", aunque el gobernador de Texas, Greg Abbott, dijo que la policía continuará investigando para "asegurarnos que eliminemos cualquier otro sospechoso o coconspiradores".

"Consideramos que ahora la ciudad está segura", dijo el alcalde de la ciudad, Mike Rawlings.

El viernes, las autoridades habían hablado de un ataque coordinado y ejecutado por al menos otro francotirador. De hecho, tres personas fueron arrestadas después del tiroteo pero no se han ofrecido detalles sobre ellas.

Johnson era un veterano de las fuerzas armadas que estuvo en servicio hasta abril de 2015, según confirmó el Departamento de Defensa estadounidense.

El joven no tenía antecedentes criminales o vínculos con grupos extremistas.

 

El tiroteo comenzó alrededor de las 20:45 hora local de jueves (01:45 GMT de este viernes) mientras se desarrollaba una marcha de protesta por la muerte de los afroestadounidenses Alton Sterling y Philando Castile a manos de agentes policiales ocurrida esta semana en Minesota y Luisiana.

Además de los cinco policías fallecidos y los nueve heridos, en el incidente Johnson también perdió la vida.

Según el relato de la policía, una vez acorralado y después de que fracasaran las negociaciones, el presunto atacante murió por la explosión de un dispositivo desplegado mediante un robot.

Según Brown, el sospechoso afirmó que su intención era "matar blancos, especialmente agentes blancos".

Brown afirmó que el hombre se declaró enojado por las muertes de dos ciudadanos afroestadounidenses a manos de la policía acaecidas esta semana.

Johnson afirmó, según la policía, que no estaba afiliado a ninguna organización.

"Dijo que lo que hizo, lo hizo solo", declaró Brown.

 

La Casa Blanca dijo que, de acuerdo a las investigaciones, no existen vínculos entre lo sucedido con actividades de grupos extremistas.

Autoridades señalaron que Johnson fue la única persona en abrir fuego el jueves por la noche.

Según cifras del Fondo Nacional en Memoria de los Agentes de las Fuerzas de Seguridad, este jueves fue el día más letal para las fuerzas del orden en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001.

En aquella ocasión murieron 72 agentes.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Miles de inmigrantes birmanos rescatados en aguas de Indonesia.



El problema de la inmigración no es sólo de Estados Unidos y de Europa. Pese a que no se trate apenas en los noticieros y periódicos de América Latina, y de que los telediarios españoles lo traten deprisa y corriendo, el drama en Asia es mayor que en el resto del mundo.

Principalmente ciudadanos de Birmania y Bangladesh son quienes tratan de llegar a la costa de Indonesia, Tailandia o Malasia en embarcaciones precarias. Muchas veces mueren en altar mar y en otras son rescatados a punto de morir ahogados o deshidratados. Por último, no faltan los casos en que son atrapados por mafiosos que les esclavizan por un plato de arroz diario.

Cerca de 400 han sido avistados en el mar por pescadores y están intentando llevarles a tierra", ha dicho Jairul Nova, de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate de Indonesia. El grupo trasladado a llegado a la localidad de Kuta Binje, en Aceh.

De esta forma, asciende a alrededor de 1.400 el número de inmigrantes que han conseguido llegar a tierra en Indonesia tras varias semanas a la deriva en el mar de Andamán. Sin embargo, miles más continúan en el mar, sin que los gobiernos regionales aumenten sus esfuerzos para rescatarles.

Por ello, varias agencias de la ONU hicieron el martes un llamamiento a los gobiernos de Tailandia, Indonesia y Malasia a que den prioridad a "salvar vidas" permitiendo que los cientos de inmigrantes y solicitantes de asilo puedan llegar a tierra.

Los firmantes, entre ellos los máximos responsables del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), reclamaron a estos tres países que "protejan a los migrantes y refugiados varados en barcos en la bahía de Bengala y el mar de Andamán, faciliten el desembarco seguro y den prioridad a salvar vidas, proteger derechos y respetar la dignidad humana".

Las agencias de la ONU lamentaron los "graves acontecimientos" de los últimos días, en los que cientos de inmigrantes y refugiados, incluidos rohingyas de Birmania, han sido abandonados por las mafias en medio del mar y los países de la región no les han permitido entrar en sus aguas y llegar a puerto.

Estos hechos "confirman que las personas vulnerables en todo el mundo se están moviendo en busca de seguridad y dignidad, huyendo de la persecución, de la pobreza, las privaciones, la discriminación y el abuso". "Tales peligrosos viajes, ya sean por tierra, mar o aire, se han convertido en un fenómeno global", subrayaron.

En el caso del sureste asiático, precisaron, más de 88.000 personas hicieron la peligrosa travesía por mar desde 2014, incluidos 25.000 en los tres primeros meses de este año.

Además, cerca de un millar habrían muerto por las precarias condiciones del viaje y la misma cifra por los malos tratos y las privaciones a los que les someten las mafias y traficantes.

Según denunciaron, en el caso de la bahía de Bengala, los inmigrantes y refugiados reciben solo arroz blanco y son objeto de violencia, con algunas mujeres violadas. Además, los niños son separados de sus familias y objeto de abusos y los hombres son golpeados y lanzados por la borda.

Unas semanas atrás se originó una pelea por comida que causó la muerte de decenas de personas en otros barcos.

Alrededor de cien personas murieron en varios barcos cargados de inmigrantes varados frente a las costas de Indonesia debido a disputas por la comida, según han relatado varios de los supervivientes. "Una familia fue golpeada hasta morir con tablas de madera, el padre, la madre, y el niño. Y luego lanzaron sus cuerpos al mar", dijo Mohammad Amin, uno de los inmigrantes.

Pese a que los relatos no han podido ser verificados de forma independiente, un periodista de la cadena de televisión británica BBC ha asegurado que los testimonios de tres personas entrevistadas coinciden. Algunas de las víctimas fueron apuñaladas, mientras que otras fueron ahorcadas, linchadas o arrojadas al mar.

Las embarcaciones, en la que se encuentran centenares de rohingyas, han recibido la negativa a entrar en su territorio de Tailandia e Indonesia, que sostienen no tener los recursos suficientes para atender a tal número de inmigrantes.

Unos 25.000 emigrantes, principalmente rohingyas y bangladeshíes, han intentado salir de sus países en barcos durante el primer trimestre del año, muchos de ellos víctimas de redes clandestinas de tráfico de inmigrantes.

En ocasiones estos emigrantes son abandonados por los traficantes en alta mar. Solo la semana pasada, unas 2.500 personas han logrado alcanzar las costas de Malasia e Indonesia, pero en otras ocasiones son rechazados por estos países.

Se estima que en Birmania viven alrededor de 800.000 rohingyas pero oficialmente son un pueblo sin Estado. El Gobierno de Birmania les niega la ciudadanía y los considera inmigrantes ilegales. Lo mismo sucede con los ciudadanos de Bangladesh que huyen de su país hacia Indonesia.

300 inmigrantes atrapados en el Golfo de Bengala:

En las paradisíacas aguas del sur de Tailandia, son periodistas los que encuentran un barco lleno de inmigrantes. Están hambrientos, sedientos y desesperados.
 Llevan semanas a bordo, en condiciones miserables. Los muertos son tirados por la borda para evitar el contagio a los vivos, entre ellos, decenas de niños.
 Como ellos, centenares de miembros de la etnia rohingya viven hoy atrapados en el mar. Son musulmanes perseguidos en su país de origen, Birmania y que deciden huir a Tailandia, Malasia o Indonesia.
 Pero nadie los quiere. Tailandia, de hecho, ya no permite su entrada porque -dice la junta militar- lo único que hacen es gastar los recursos de los tailandeses. Así que las patrulleras les lanzan comida y agua, pero sobre todo les mantienen alejados de la costa.
Mientras, los militares desmantelan una especie de campos de concentración en plena selva tailandesa donde los inmigrantes eran recluídos por las mafias. A finales de mayo los países de la región celebrarán una cumbre de emergencia para analizar problema pero, posiblemente para ellos sea ya demasiado tarde.

 

 

 

Dos turistas argentinas aparecen muertas en Ecuador.


Un caso que dio mucho que hablar en el pasado mes de febrero en América Latina fue el de las dos chicas desaparecidas en Montañita, Ecuador. Informaciones cruzadas y fotografías que las situaban en diversos lugares dieron al caso una sombra de misterio que duró poco más de una semana.

Decían que las vieron subiendo a un bus con destino a Guayaquil pero era mentira. Comentaron que las habían robado y no tenían dinero pero salió una imagen de ellas disfrutando de una noche de fiesta que hacía pensar que tenían dinero y ganas de diversión.

Por último se acusó a un joven por ser la última persona que estuvo con ellas la noche mencionada, pero luego se le soltó por falta de pruebas. Finalmente aparecieron en la playa y 24 horas más tarde se apresó a dos hombres quienes supuestamente las habían matado en su casa.

Pero el misterio continúa porque son muchos quienes consideran que en 24 horas la ineficaz policía ecuatoriana es incapaz de dar con los asesinos. Muchos consideran que los dos prisioneros son chivos expiatorios y que el asesino anda suelto.

El homicidio de Marina Menegazzo y María José Coni, resuelto en 24 horas por internet, siembra la polémica en América Latina.

Las redes sociales se inundan de mensajes de apoyo en busca de Justicia y se reabre el debate del machismo en la región.

Las imágenes con el mensaje de 'Desaparecidas' de las jóvenes argentinas Marina Menegazzo, de 21 años, y María José Coni, de 22, circulando por las redes sociales estaban abocadas a convertirse en una historia más de turistas a los que se les pierde el rastro en América Latina.

Sin embargo, estas mismas plataformas han propulsado el caso. Primero, porque se resolvió en 24 horas y el anuncio de las detenciones de los dos presuntos asesinos se hizo por internet, lo que ha sembrado la polémica, ya que se desconfía de la Justicia de Ecuador. Segundo, porque ha reabierto el debate del machismo en la región, donde no se ve con buenos ojos que las mujeres viajen sin compañía masculina.

Todo comenzó cuando la semana pasada los familiares de las dos jóvenes, originarias de la región argentina de Mendoza, hicieron circular por Twitter y Facebook las instantáneas de las dos chicas con el siguiente mensaje: "Desaparecidas. Ayúdanos a encontrarlas. Se las vio por última vez el día 22 de febrero, en Montañita, Ecuador, a las 14.00 horas aproximadamente, minutos antes de emprender viaje hacia Guayaquil, desde ahí no se supo más de ellas".

Y, a continuación, una breve descripción de ambas y los teléfonos de contacto de dos familiares. El mismo presidente de Ecuador, Rafael Correa, 'retuiteó' el mensaje.

Tal fue la presión, que el pasado domingo el ministro de Interior del país, José Serrano, informó a través de la red social Twitter que la búsqueda de las dos jóvenes estaba activada.

Horas después, en la madrugada del 29 de febrero, el mismo cargo anunció por la misma vía que dos personas relacionadas con el doble homicidio fueron detenidas. El operativo tuvo lugar el domingo en una casa alejada de la playa de Montañita, enclave frecuentado por turistas, y se encontraron los cadáveres de las chicas con "huellas de violencia en la cabeza y en el cuerpo", según informó el rotativo.

La versión oficial de los hechos narra que las dos jóvenes conocieron a los dos presuntos asesinos en la playa de Montañita, que no tenían dinero para proseguir su viaje de vuelta a Argentina porque les habían robado, y que en algún momento accedieron a ir a la casa de uno de los autores del crimen, donde fueron asesinadas.

¿Caso zanjado? Para los familiares de las víctimas, las circunstancias siguen sin estar claras. Es más, algunos de ellos, entre los que se encuentran Gladys Steffani y Felipe Coni, madre y hermano de María José, recorrieron esta semana los lugares donde vieron por última vez a las jóvenes para intentar esclarecer lo sucedido.

Jorge Coni, el padre de María José, negó en una entrevista en la radio MDZ de Argentina que las jóvenes se quedaran sin dinero tras el hurto e, incluso, afirmó que "a lo mejor [las fallecidas] no son María José y Marina".

Por otra parte, el presidente argentino, Mauricio Macri, publicó en la misma red social donde el caso se está discutiendo su apoyo a las familias y haber puesto a su disposición asistencia legal y al embajador argentino en Ecuador.

Por el momento, este caso de doble homicidio en Ecuador todavía no está cerrado, prosiguen las averiguaciones, la Fiscalía del país latinoamericano tiene 90 días para investigar y no descarta pedir asistencia penal internacional. Además, el Gobierno argentino mandará este jueves a un equipo de cuatro peritos a Ecuador para ayudar con las investigaciones.

Inseguridad y machismo

A raíz de la desaparición de Marina Menegazzo y María José Coni, otros debates se han abierto en las redes y en los medios. Por un lado, la inseguridad. Se ha empezado a cuestionar si Ecuador es seguro para viajar y, en concreto Montañita. "La Fiscalía ha registrado 24.814 desaparecidos desde antes de 2013 hasta junio de 2015" y "el 68% de desaparecidos en Ecuador corresponde a mujeres".

Pero es la discusión sobre el machismo y las mujeres como víctimas de violencia de género lo que más ha incendiado las redes. Las dos jóvenes argentinas, como muchas otras féminas del continente y de fuera de él, decidieron explorarlo sin compañía de hombres. Mucho se ha criticado que lo hicieran 'solas', por lo que estos días se ha hecho viral en Facebook una carta escrita por la estudiante de Comunicación paraguaya, Guadalupe Acosta, en honor a Marina Menegazzo y María José Coni, y que tiene este escalofriante título: "Ayer me mataron". La misiva está escrita en primera persona y está acompañada de una foto de las jóvenes.

Acosta critica que se juzgue a las mujeres por viajar solas y el machismo a la hora de juzgar a las personas que son asesinadas cuando realizan turismo o salen a disfrutar de una noche de fiesta.

Si muere un hombre se critica únicamente al asesino y a la falta de seguridad. Si muere una mujer se hacen preguntas ofensivas como estas:

-¿Qué hacía una mujer sola a la una de la madrugada?

-¿Cómo se le ocurre viajar sola sin la protección de un hombre?

-¿Por qué se acercó a hablar con gente extraña?

-¿Por qué se adentro en un barrio peligroso?

Entiendo el rechazo y la indignación con preguntas y comentarios machistas como estos. Pero también es justo comentar que cuando una mujer asesina a alguien se trata de buscar un culpable varón.

Es decir, si un hombre mata a sus hijos la culpa nunca va a ser de su mujer. Pero en España tenemos múltiples casos de mujeres que han matado a sus hijos y la prensa ha tratado de defenderla argumentando que la culpa era del marido porque la maltrataba.

La mujer de Elche que ahogó a sus hijos en la bañera, la que los mató con el cable del teléfono, y la señora que tiró en Toledo a su hijo por la ventana no han recibido el mismo trato que Tomás Bretón, por poner un ejemplo.

Los asesinatos de las mujeres se intentan justificar por violencia machista y luego se silencian, algo que no es justo.

 

Rescatados dos españoles tras 10 días a la deriva en alta mar.


Me preguntaba qué sería de la pareja de malagueños que se fue de luna de miel a Malasia y desapareció en alta mar. Como pasaron los días y no comentaban nada nuevo pensaba que habrían muerto y que ya nunca informarían nada más al respecto.

Cuál fue mi sorpresa cuando escuché que estaban vivos. Pensé que habían llegado a una isla desierta  nadando y habían tardado en ser vistos. Pero no fue así. Estuvieron 10 días a la deriva en los que sólo comieron unos pocos peces que saltaron a la barca. Con eso y con la filtración de agua de mar resistieron estoicamente hasta que un barco les encontró.

Es una historia para ser llevada al cine. Desgraciadamente no ha sido mucha la información que han dado sobre sus 10 días a la deriva. Tal vez se lo están guardando para escribir un libro o para conceder una entrevista bien pagada en un futuro próximo. Sea como fuere, esto es lo que encontré:

 Dos ciudadanos españoles, una malasia y un chino viajaban por aguas de Malasia hacia una de las islas cercanas a Borneo cuando su embarcación se estropeó el pasado 2 de mayo. Estuvieron 10 días a la deriva, hasta que fueron encontrados por un pesquero vietnamita.

El jueves, las autoridades españolas confirmaron que Marta Miguel y David Hernández, una pareja de españoles de 30 y 29 años, habían sido localizados.

En declaraciones recogidas por los medios españoles, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, dijo que la pareja y los otros dos acompañantes habían sido localizados por un pesquero vietnamita en aguas del mar de China Meridional.

Tras ser rescatados, este viernes llegaron a Kota Kinabalu, en el estado de Sabah, en el noreste de Malasia, donde les esperaban algunos familiares.

“Siempre hemos tenido esperanza. En ningún momento pensamos que era el final”, dijo Miguel en declaraciones a la agencia española, después de pasar una revisión médica en un hospital local.

Sobrevivieron solo con agua de mar

El padre de Marta, Luis Miguel Calvo, dijo en entrevista con Radio Nacional de España que la embarcación en la que viajaba su hija y su pareja volcó tras ser golpeada por una ola. Pudieron darle la vuelta, pero el motor ya no arrancó y durante la volcadura perdieron todo lo que llevaban.

La misma agua de mar responsable de su volcadura fue también la que los mantuvo vivos. Durante los 10 días que estuvieron a la deriva, Marta y David sobrevivieron solo con agua de mar.

“Volcó la lancha y se quedaron sin nada. Han sobrevivido gracias a una bolsa, con la que filtraban el agua del mar, para que la sal se quedara en el fondo y pudieran beber”, dijo el padre de la joven.

Días de angustia para amigos y familiares

Después de conocerse la desaparición de Marta y David, sus allegados se movilizaron a través de las redes sociales para ayudar en la búsqueda de ambos jóvenes españoles.

Crearon una página en Facebook en la que dieron la última información de la que disponían antes de perder contacto con la pareja y a través de la cual reunieron fondos para ayudar en las labores de búsqueda.

Otros rescates recientes:

El pesquero ruso 'Esparta' fue remolcado después de permanecer dos semanas varado en la Antártida, según han informado el Centro de Coordinación de Rescates de Nueva Zelanda (RCC, por sus siglas en inglés).

"El rompehielos coreano 'Araon' ha abierto una línea para escoltar al 'Esparta', de modo que las dos embarcaciones puedan continuar su camino a través del hielo", ha dicho Tracy Brickles del RCC.

Una vez superada la travesía por la plataforma helada, el 'Esparta' se reunirá con su embarcación hermana en alta mar, aunque no se sabe cuál será su destino.

El RCC ha informado de que se ha derramado una pequeña cantidad de aceite hidráulico debido a los daños sufridos en el casco, aunque ha descartado que se haya producido una fuga de combustible pesado.

El pasado 15 de diciembre, el 'Esparta' encalló en la plataforma helada de la Antártida unos 3.700 kilómetros al sureste de Nueva Zelanda, con 32 tripulantes a bordo: 16 indonesios, 15 rusos y un ucraniano.

Durante estas dos semanas, el RCC ha realizado dos vuelos para proporcionar a la tripulación el material necesario para reparar la fisura del casco y vaciar de agua la embarcación, pasos indispensables para realizar el remolque.

Rescate en el golfo de México:

Seis emigrantes cubanos a bordo de una precaria balsa de madera fueron
rescatados en el Golfo de México tras haber estado una semana a la
deriva, cuando ya se habían quedado sin comida y se les agotaba el agua,
informaron el miércoles autoridades migratorias estadounidenses.

Un avión de vigilancia de la agencia estadounidense de Inmigraciones y
Aduanas (CBP) detectó el 21 de abril la pequeña embarcación de madera en
la parte sur del Golfo de México, y cuando la sobrevoló, vio como
personas que iban en ella agitaban los brazos en señal de auxilio,
indicó un comunicado de CBP.

La aeronave dio las coordinadas a un carguero que se encontraba por la
zona, y que en menos de dos horas logró llegar y rescatar a los seis
cubanos en la balsa, informa AFP.

Según el capitán del carguero "H.A. Sklenar", los cubanos habían
permanecido a la deriva por una semana, tiempo en el cual se les
acabaron los alimentos y casi se les agota el agua.

Cuando todavía faltan poco menos de cinco meses para que se acabe el
actual año fiscal, más de 3.500 cubanos han buscado llegar en balsas a
las costas estadounidenses, según datos de la Guardia Costera, contra
4.473 durante el año fiscal 2015 (octubre 2014-septiembre 2015).

Un total de 18 emigrantes cubanos que fueron rescatados en marzo con severa deshidratación cerca de las costas de Florida a tres semanas de haber salido de Cuba con el objetivo de alcanzar costas estadounidenses, dijeron que nueve de sus compañeros habían muerto en la travesía.

Parece imposible aguantar tanto tiempo a la deriva en alta mar, pero aunque parezca imposible, las tres semanas que pasaron los cubanos en el océano antes de ser rescatados no es nada con lo que padeció un pescador del Salvador.

Según relató vivió 66 días a la deriva hasta que su pequeña embarcación pesquera fue encontrada cerca de una isla de Hawai. No se puede confirmar, pero según los expertos la distancia que recorrió difícilmente se puede hacer en menos de un mes con el motor roto.

Por otro lado su familia confirmó su desaparición 65 días antes de ser encontrado, lo que hace pensar que no mintió y pasó 66 días a la deriva alimentándose de pequeños pececillos, filtrando agua de mar y bebiendo agua de lluvia. Toda una proeza y un record de supervivencia en alta mar muy difícil de superar.


Neonazis queman centros de refugiados en Alemania.


El problema de la inmigración en Alemania alcanza sus máximas cotas. Hasta hace pocos años la llegada de inmigrantes sin papeles  y de refugiados a costas europeas les era un problema ajeno.

Desde el conflicto armado en Siria se ha convertido en un problema enorme, ya no pueden mirar para otro lado como cuando el marrón se lo comían España e Italia. Ahora la patata caliente le toca a Merkel , y se aprecia con nitidez que su gobierno no está preparado para lidiar con un problema tan grande.

Nunca quisieron apoyar a España e Italia con la acogida de inmigrantes sin papeles, nunca hablaron de cupos en función de la población de cada país de la Unión. Apenas hablaban del tema, entendiendo que era un problema interno que sólo les incumbía a los países del sur , y por tanto eran ellos quienes debían resolverlo.

Ahora piden ayuda y hablan de que todos los países de la Unión deben acoger inmigrantes sin papeles y dar asilo a refugiados en función a sus posibilidades económicas. Me parece bien la idea pero me parece mezquino que sólo se tenga esta idea cuando se colapsa su gobierno a consecuencia del problema. Mientras el problema les era ajeno no prestaban ayuda, ahora la piden.

Esto me recuerda a la deuda histórica que contrajeron tras la barbarie nazi. Como compensación a las centenares de miles de personas que asesinaron en la 2° Guerra Mundial y en los campos de concentración, se les condenó a pagar una multa económica que jamás pagaron.

Ahora quieren exigir al gobierno de Grecia pagar hasta el último céntimo de la deuda que han contraído con Alemania. Es decir, Merkel entiende que todo el mundo tiene que pagar sus deudas o multas excepto Alemania, porque ellos son más guapos y más listos que nadie.

Como los yanquis, nadie puede usar bombas atómicas menos ellos. USA puede matar 200.000 personas en Hirosima y Nagasaki y luego ir su presidente a Tokyo y no pedir perdón por tal crimen. Porque ellos son más guapos y más listos que nadie.

Si el gobierno de Merkel no paga el dinero de la multa por los crímenes del nazismo, Grecia no les debería pagar lo que les debe. Y ningún país debería de dejar de cobrarles por las ayudas que se les haga concediendo asilo a refugiados que han llegado a Alemania.

Ayuda al refugiado y al inmigrante sin papeles llegado a Alemania sí, pero pasando factura al gobierno de la mezquina Merkel. Ella le cobra a Grecia y a sus deudores hasta el último céntimo, los demás deben hacer lo mismo.

A este paso van a ser condenados por nuevos crímenes nazis antes de que abonen la famosa multa impuesta en los celebérrimos  juicios de Nuremberg.

Y es que la ola de violencia contra centros de refugiados que vive Alemania no deja de crecer. El problema de la xenofobia en Alemania es un problema muy grande, multitud de neonazis se agolpan en ciudades como Dormund, Berlín o Rostock ante la impasividad de un gobierno de derechas que es cómplice de los delitos que cometen los miles de cabezas rapadas. Siempre movidos por un odio atroz contra el diferente.

En los primeros años de este siglo comenzaron a ser incontrolables para el gobierno socialdemócrata. Apenas se produjeron encarcelaciones, más interesados en detener a okupas, ecologistas o activistas de izquierda que en apresar a los malditos fascistas que campaban por sus anchas por media Alemania, bebiendo cerveza, drogándose y meando en las calles con total permisividad.

Luego llegó el gobierno de la zampabollos de Merkel y el problema se agravó, se estima que por cada salchicha que la Merkel se comía, un neonazi pegaba una paliza a un inmigrante. Es decir, más de 20 agresiones diarias y el gobierno de derechas teutón mirando para otro lado, insensible al dolor ajeno. Como sus hijos no recibían palizas no había problema, que se fueran los inmigrantes a su país (eso pensaban los ministros teutones).

Ahora el problema se ha intensificado y la situación se les ha ido de las manos. Hace pocos días unos desconocidos lanzaron una granada de mano a un establecimiento que acoge asilados en el suroeste del país. Pese a que había sido activada, el explosivo no estalló, por lo que no causó víctimas. El ministro de Justicia, Heiko Maas, aseguró que este ataque supone un paso más “de odio y violencia”. Pero no se van a tomar soluciones.

La nueva agresión coincide con la publicación de las cifras de violencia del año pasado. Los más de mil ataques contra centros de demandantes de asilo supone un nuevo récord y multiplica por cinco las registradas el año anterior. Entre los 1.005 ataques registrados, se incluyen tanto agresiones directas o incendios como daños materiales o pintadas xenófobas o racistas, como cruces gamadas.

La mayor parte de los ataques contabilizados por la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA, por sus siglas en alemán) corresponden a daños materiales. También se han registrado 92 incendios de refugios.

El lanzamiento de una granada al centro de refugiados de Villingen-Schwenningen no dejó daños personales, pero sembró la alarma en Alemania por el rebrote de violencia xenófoba. La granada cayó junto a la garita del personal de vigilancia, donde en ese momento había tres personas, pero no estalló. El artefacto fue lanzado desde la calle, chocó contra una valla de protección y finalmente fue a parar ante ese puesto de seguridad. “Las granadas ya están volando en dirección a los centros de refugiados. No podemos esperar hasta que haya muertos”, aseguró el titular de Justicia.

Sin sospechosos

Según las fuerzas de seguridad, se trata del primer ataque de estas características en esta localidad de poco más de 80.000 habitantes en el Estado federado de Baden-Württemberg. En el centro de acogida de refugiados, en un antiguo cuartel, están alojadas unas 170 personas. 75 policías investigan los hechos, sin que por ahora tengan ningún sospechoso.

El ministro del Interior, el democristiano Thomas de Maizière, que tildó el ataque de cobarde, dijo que podía entender la preocupación de los ciudadanos por la llegada el año pasado de 1,1 millones de solicitantes de asilo. “Puedo entenderlo, pero solo hasta que se empieza con los actos violentos”, dijo el ministro.

Palabras feas, muy feas. Pues las peticiones de asilo son por culpa de una guerra que ha secundado el gobierno alemán apoyando las misiones de la Otan contra el gobierno sirio. Así que si no querían refugiados no deberían haber promovido la guerra apoyando al bando rebelde.

La crisis de los refugiados es en parte culpa de los gobiernos de derechas de la Unión Europea que propiciaron el alargamiento de la guerra civil siria. Si hubieran sido neutrales la guerra hubiera terminado hace tiempo y no se viviría este drama diario. Meterse en una guerra ajena tiene sus consecuencias, y Alemania la está pagando.

No hacía falta apoyar al gobierno sirio, con haber sido neutral la guerra habría concluido y hubieran sido muchos menos los refugiados llegados a Alemania. Pero ya es tarde para lamentarse. Esperemos que Europa sea neutral en las próximas guerras civiles. Porque quien siembra odio cosecha muerte y miseria. Alemania sembró odio y muerte en Siria apoyando a un bando dirigido por terroristas y le salió muy caro.